Si sus cortinas se van a instalar en gypsum o en cielo raso, este artículo es importante. Los refuerzos son lo que sostiene su cortina en el tiempo, y deben estar listos antes de que lleguemos.
Un refuerzo es un elemento sólido colocado detrás del gypsum, en el punto donde irán los anclajes de la cortina.
Piense en cómo cuelga un cuadro pesado: busca una viga, no lo atornilla al gypsum solo. El refuerzo cumple esa función, pero en el lugar exacto donde usted lo necesita.
El gypsum no sostiene peso por sí solo.
Un anclaje en gypsum sin refuerzo puede aguantar semanas o meses. Después empieza a ceder: el tornillo se afloja, el material se desmorona alrededor y la cortina termina descolgándose o cayendo.
Y no es solo el peso del producto. Cada vez que opera la cortina, el sistema recibe tracción. Una cortina que se sube y baja a diario somete el anclaje a cientos de ciclos al año.
Un dato que sorprende: un track de drapery de tres metros con sus paños puede pesar más que un televisor grande, y nadie colgaría un televisor de gypsum sin refuerzo.
En construcción con gypsum es común encontrar perfilería metálica cada cierta distancia. Esos perfiles no sirven como refuerzo para cortinas.
El metal de la perfilería es delgado y no ofrece material suficiente para que el tornillo agarre. Un anclaje ahí se siente firme al instalar y cede después.
El refuerzo debe ser de madera, colocado entre los perfiles y detrás del gypsum.
Un refuerzo en cada punto de anclaje: los dos extremos y, en cortinas anchas, los soportes intermedios.
Su asesor le indicará las posiciones exactas durante la rectificación de medidas.
Aquí la exigencia es mayor que en cualquier otro producto.
El estándar del sector requiere un punto de soporte cada 24 pulgadas —unos 60 centímetros— a lo largo de todo el riel, sin importar dónde estén los perfiles de la estructura.
Por eso en drapery no basta con refuerzos puntuales en los extremos. Se requiere un refuerzo continuo detrás del gypsum, a lo largo de toda la línea donde irá el track.
Un ejemplo: un track de tres metros necesita al menos cinco puntos de anclaje. Si el refuerzo solo está en los extremos, los soportes intermedios quedan atornillados a gypsum solo, y son precisamente los que sostienen el peso del centro.
Todo cielo raso requiere refuerzo, sin excepción.
A diferencia de una pared, donde a veces se encuentra una viga, en un cielo raso no hay estructura aprovechable: es gypsum colgado de perfilería. Si no se previó el refuerzo, no hay dónde anclar.
Estos productos pesan más que un roller estándar. El refuerzo es indispensable, incluso en tramos cortos.
En pared: el refuerzo va en la línea horizontal donde se fijarán los soportes, por encima de la ventana.
En cielo raso: va en la línea donde irá el track, paralela a la ventana.
La altura y la distancia respecto al vidrio dependen del sistema que usted eligió. Su asesor le marcará la línea exacta durante la rectificación de medidas, y esa marca es la que debe pasarle a su constructor.
Recomendamos refuerzos de madera. Es lo que mejor resultado nos ha dado: el tornillo agarra con firmeza y mantiene el anclaje en el tiempo.
La perfilería metálica no sirve como refuerzo, y agregar más gypsum tampoco resuelve.
Madera de 1x4 — aproximadamente 2 cm de grosor por 9 cm de ancho.
Es la opción estándar y suficiente para la mayoría de las instalaciones.
Madera de 2x4 — aproximadamente 4 cm de grosor por 9 cm de ancho.
Recomendada en cortinas de macromadera, tracks largos y sistemas motorizados, por su mayor peso.
El mínimo funcional es media pulgada. Por debajo de eso, el tornillo no encuentra suficiente material y el anclaje pierde firmeza con el tiempo.
Si tiene duda entre dos espesores, use el mayor. La diferencia de costo es mínima y el margen de seguridad es considerable.
Mientras más ancho, mejor.
Un refuerzo de 9 centímetros permite ajustar la posición del soporte unos centímetros arriba o abajo si al instalar hace falta corregir. Uno más angosto obliga a acertar exactamente en el punto marcado.
El refuerzo debe atornillarse a la estructura, no solo apoyarse. Su constructor conoce el procedimiento: se fija a los perfiles o a la estructura antes de cerrar el gypsum.
No use clavos ni adhesivo como única fijación.
En cortinas roller y sistemas puntuales, basta con un refuerzo en cada punto de anclaje.
En tracks de drapery, el refuerzo debe ser continuo a lo largo de toda la línea del riel, porque los soportes van cada 24 pulgadas.
La madera debe estar seca y en buen estado. Una tabla con humedad se deforma dentro de la pared y compromete el anclaje meses después.
Los refuerzos son responsabilidad del propietario, y los ejecuta su constructor, carpintero o contratista.
SUNSAVE® no realiza refuerzos de estructura. No abrimos paredes, no colocamos madera de respaldo ni modificamos la construcción del inmueble. Nuestro personal es idóneo para instalar cortinas.
Lo que sí hacemos es indicarle exactamente dónde deben ir, durante la rectificación de medidas, para que su equipo los coloque a tiempo.
Antes de cerrar el gypsum. Sin excepción, es el momento correcto.
Con la pared abierta, colocar un refuerzo toma minutos. Después implica abrir, reforzar, cerrar, resanar y pintar.
La secuencia ideal en obra es:
Si el gypsum ya está cerrado cuando nos llama, el refuerzo implica abrir, colocar, cerrar, resanar y volver a pintar. Es perfectamente posible, pero cuesta y toma tiempo.
Si compró el inmueble terminado o está en un proyecto donde no participó desde el inicio:
Pregunte a la administración o al desarrollador. En proyectos residenciales de calidad es común que se prevean refuerzos sobre las ventanas.
Consulte los planos, si los tiene.
Si va a renovar y quiere colocar cortinas donde antes no había, es muy probable que no exista refuerzo en ese punto. Confírmelo antes de la instalación.
Si el técnico identifica que la superficie no es adecuada, se lo informará antes de perforar.
En ese momento tiene dos caminos:
Reprogramar la instalación y coordinar la colocación del refuerzo con su constructor. Es lo que recomendamos.
Instalar de todas formas, si usted lo aprueba. En ese caso la instalación se realiza bajo su responsabilidad, queda registrado en el reporte, y los daños derivados —incluida la caída del producto— no estarán cubiertos por la garantía.
No es una postura rígida: es que un anclaje sin base sólida va a fallar, y preferimos decírselo antes que reparar después.
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Recibirá un número de caso y le damos seguimiento por correo desde helpdesk@sunsave.com.pa.